Mechoneos rancios

Un olor horrible invade el Metro. Una mezcla entre vinagre, ají y algo muerto golpea como una cachetada a quien lo huela. El origen de la nauseabunda peste son tres jóvenes que se ven como deberían verse los sobrevivientes de una explosión nuclear; lo que alguna vez fueron sus pantalones ahora son unos jirones colgando deshechos, mostrando unas piernas llenas de mugre y pintura. Del torso para arriba están desnudos, pero cubiertos de manchas negras y verdes. Se plantan entre la columna de gente que entra a la estación y extienden su mano por ayuda. Es una postal típica de marzo, donde el inconfundible olor a mechoneo da arcadas apenas llega a las narices. A pesar de que la gran mayoría de los universitarios pasan por este ritual, poco se sabe de su origen. Algunas fuentes citan su génesis en los años cuarenta, cuando los universitarios recibían con bromas a los estudiantes de primer año, cortándoles un mechón de pelo para identificarlos como novatos. Como sea, la tradición ahora incluye cortes de pelo, fruta podrida, cabezas de chancho, azul de metileno, mayonesa rancia, ají, aceite, huevos, harina, agua oxigenada y mostaza. Los mechoneos cambian según la zona donde se encuentre la facultad. En el campus Antumapu de la Universidad de Chile, abunda el "abono" producido por los animales de Veterinaria. En todo el litoral, el pescado y sus vísceras son los protagonistas de alguna pestilente piscina. Y en las universidades del centro de Santiago hay hasta cabezas de chancho.
Un mechoneo estándar
En la Universidad Federico Santa María de Viña del Mar, Cristóbal sufrió su mechoneo. "En clases irrumpieron los alumnos más grandes y nos obligaron a quitarnos los zapatos y nos amarraron con una cuerda. Después cortaron mechones de pelo y nos llevaron al patio central donde habían uno bidones de 20 litros llenos de cabezas de pescado", cuenta Cristóbal.
Cabeza de chancho, $1.000 en el matadero de Franklin. Salvarse del mechoneo, no tiene precio.
Luego, se tuvo que sumergir en cientos de ojos y espinas de pescado, sobre todo espinas. "Después del mechoneo me bañé tres veces y me seguía encontrando espinas en los pendejos", detalla. En su segunda semana de estudiar Arquitectura en la Universidad Central, Alejandra tuvo que enfrentar su mechoneo. "Nos llevaron al Parque Almagro y ahí nos cortaron la ropa. Me pusieron cera, cloro, Omo, huevo y vinagre en el pelo; en la cara me echaron pasta de zapatos negra y de ahí nos llevaron a una pileta con tripas de cerdo. Estábamos atados con una cuerda y me estaba apretando mucho, así que me rompí un poco el pantalón. Un tipo creyó que me quería escapar y ¡me pegó! Me dio un empujón y ahí me bajó toda la rabia y le pegué de vuelta. De ahí mis compañeros se desquitaron con él por todo el tratamiento que nos dieron". Luego de eso, a Alejandra y a toda su generación le devolvieron sus cosas y los dejaron irse a sus casas.
Mejor aguantarse
Sólo hay una cosa peor que ser mechón. Ser mechón rebelde. Esto es un sujeto que en pleno mechoneo, se rehúsa a recibir el tratamiento ritual. En la Utem, Andrés llegó a estudiar Diseño. A los pocos días, el ritual del mechoneo arribó. "Nos llevaron a una plaza, y después de rociarnos con un montón de cochinadas, nos pusieron en fila para besar una cabeza de chancho. Cuando me tocó a mi, agarré la cabeza y salí corriendo." Mientras Andrés huía, recibía los aplausos de sus compañeros y gritos de parte de los más grandes. "Me siguieron persiguiendo pero como que se amurraron y encontraron que lo que hice fue desubicado, después devolví la cabeza y me trataron peor que al resto". Así se convirtió en mechón rebelde, un estatus que asegura más porquerías en el pelo y la mala onda de toda la generación superior, rencor que puede durar para toda la carrera.
Otras guarradas
El 2005 la bienvenida a los nuevos estudiantes de Ingeniería en Informática en la Universidad de Las Américas partió como todas las historias de mechoneo. Mauricio Amodeo llevaba dos semanas esperando el día en que sus compañeros más grandes lo recibieran con el pestilente rito. Jonathan Franjola también ingresaba a la universidad por primera vez. Sabían que antes de que se acabara el mes recibirían el temido ritual. Nunca esperaron terminar con la cara quemada. Ellos junto a otros compañeros estaban en clases cuando, como en todos los mechoneos, las generaciones más grandes comenzaron a golpear los vidrios de la sala. Los sacaron a la calle y de inmediato los rociaron con un líquido. El dolor fue inmediato. Amodeo declaró a la prensa "Yo les preguntaba qué me estaban tirando y me decían que era ají". Jonathan Franjola también quedó con quemaduras. "Unos metros antes de salir de la puerta de la universidad ya nos habían tirado ese líquido y nos habían quemado. Luego, afuera de la universidad, en el frontis, nos siguieron tirando ese producto". El ácido le recorrió la frente hasta la mejilla, quemando su piel. Este no ha sido el único mechoneo que termina de esta forma. La Guerra de Castañas es una tradición de la Universidad de Concepción, donde los estudiantes de Ingeniería y Derecho entablan una batalla con las castañas de los árboles de la universidad. El año 2008 Felipe Bravo salía de una clase cuando un proyectil le llegó en un ojo. De inmediato una hemorragia ocular le quitó la visión. Fue llevado al hospital donde se recuperó y recobró su visión. En el año 2000 la Universidad Católica de Valparaíso recibía a sus nuevos estudiantes y un grupo de ellos fue a jugar a las líneas del tren. Paula no vio el tren que venía hacia ella. Murió en los rieles, con 19 años y tan sólo unas semanas estudiando Ingeniería Bioquímica. Durante todo el mes de marzo el olor a mechoneo inundará la mayoría de las universidades. También inundará los carretes post mechoneo y hasta las nuevas amistades que se formen. Hasta ahí, todo bien. El problema es que en algunas universidades la fiesta se acabará cuando llegue una ambulancia.




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ALEX
MECHGONEAN EN LA U DEL MAR DE REÑACA¿?
Danilo Herrera
Entro a Administración Pública en la Universidad Central.
Tengo miedo...xD!
alejandra romero
entro a derecho en la central y toy caga de miedooooooooooooooooooooooo xd
Manja
yo tambien me salve xD fue el año pasado xD lo hicieron un dia miercoles y yo justo me habia quedado dormido asique llegue como 2 horas atrasado a la U y ya habian hecho el mechoneo de mi carrera asique me hice el tonto nomas y me fui para la casa xD fue el destino!!
Arval
Mi primera entrada a la U me salve del mechoneo...eso no tiene precio xD
franco 87
INCREIBLE EL CONTRASTE DE LOS PERIODISTAS DE CTRLZ
ACABO DE LEER EL REPORTAJE DE "COMO CAPEAR EL MECHONEO" Y ESTABA DEMASIADO ENTRENIDO, PARA CAGARSE DE LA RISA
EN CAMBIO ESTE QUE TRATA CASI EL MISMO TEMA ESTA DEMASIADO LATERO ,MAL CONTADO Y FOME
SALUDOS
¿Somos superiores a los animales? « Los pensamientos d
[...] algunos días, caminaba por el centro de Santiago cuando de pronto me veo enfrentado a un par de mechones, jóvenes estudiantes denigrados a tal nivel que andan sin zapatos, con la ropa destrozada, [...]
Alin
yo tuve un mechoneo muy rancio.. los informáticos recibían a las enfermeras en mi universidad, pero sus cabecitas no pensaron nada mejor que recibirlas como se debía..
aparte de todas las asquerocidades nombradas en el artículo, a mis queridos mechoneros se les ocurrió la genial idea de tirarnos sangre!. siiiiiiii sangre!!, del matadero.. estos gaios no pensaban!!! cómo se les pudo pasar por la cabeza, ni idea, pero eran bidones de sangre que nos tiraron, sabiendo las consecuencias que podría acarrear.
en fin.. gracias a dios salimos ilesos y no nos pegamos alguna infección.. de lo demás, fue una muy entrenida experiencia, si hasta jugamos taca taca con mis compañeros, compramos sandwich bebidas (si, al poco rato te acostumbras al olor y puedes comer algo) y ganamos mucho más dinero del que entregamos, lo que si, pasa es que hay ciertos alimentos que en semanas no podrás topar como el olor a tomate o las cazuelas o sopas con carne.. :S así es que no para repetirlo pero sí para recordarlo para siempre.
jaime
jajaja
bueno igual es medio idiota el mechoneo, partiendo desde su gestacion
que onda? o sea, unos viejos ociosos tienen tiempo de organizarle una gincana asquerosa a unos pendejos. me imagino que deben ser unos mongos que quieren sentir y saborear un poquito de autoridad y poder, ya que seguramente en el colegio eran tratados parecido. por eso los peores mechoneos son en las facultades mas pernas, como ingieneria y esas weas.
igual es piola, supongo que no es tan terrible ( a mi nunca me mechonearon, jojojo), aunque supe de una vez a final de los noventa que en valdivia que tiraron a un tipo amarrado a un canal. o fuen en conce? y a otro que lo tiraron por una escalera. brigiduuus
ta mejor el calugazo porcino.
o la salchicha secsi pa las mechoneadas secsis.
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